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Política

Un cambio político no puede realizarlo una sola persona

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1 – La oposición política contra el presidente Luis Abinader tiene un discurso agresivo cargado de sofismas exponencialmente perversos. En este tenor, Leonel, Margarita y Abel Martínez parecen haber hecho maestría en perversidad en las academias de ciencias del diablo. En ellos, el demonio y toda su compañía tuvo más influencia y poder que Juan Bosch. 

2 – No puede ser en otra escuela donde se hayan educado políticamente, puesto que las instituciones religiosas de cualquier denominación condenan la mentira.  “No mentirás, ni levantarás falsos testimonios”, lo establece el código cristiano de los 10 mandamientos. Dios abomina la lengua mentirosa. El mentiroso no conoce a Dios, no es hombre de Dios, ni le teme.  El mentiroso y el calumniador han vendido su alma a Satanás. 

3 – El apóstol Santiago disertando sobre los mentirosos, refiere: “la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego!  La lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida”. 

4 – En sus discursos de campaña Leonel, Medina, Margarita, Abel y sus acólitos las mentiras y calumnias brotan a borbotones como las hierbas malas del campo. Todos ellos critican acremente cualquier iniciativa de Luis. Todos ellos tergiversan y retuercen descaradamente los hechos positivos de nuestro presidente. 

5 – Ellos jamás realizan un juicio crítico en torno a sus veinte años de gobierno en los cuales imperó el robo a manos llenas, el saqueo al erario, la impunidad en grado perverso y la entrega del país a los más ricos; además, propiciaron el saqueo de potencias extranjeras.  También, en todo aquel tiempo la educación y el descuido de la agropecuaria y del medio ambiente fue de lo peor. Sin embargo, pese a ello, se expresan con una fingida calidad moral, como si en los veinte años de gobernanza del peledeismo, todo hubiese sido perfecto. 

6 – Ahora, con sus discursos populistas Leonel se presenta ante el pueblo al que saqueó, como el Salvador, y le dice a Luis “ustedes se van porque no saben gobernar”.   Al parecer, Leonel entiende que para “saber gobernar” hay que robar a manos llenas.  En este contexto, Danilo ha presentado su mesías para el pueblo dominicano, un tal Abel Martínez, que a juicio del millonario Francisco Javier García “es el hombre que tiene el potencial para devolver la esperanza ciudadana”.  Por igual, hasta el patético Miguel Vargas aspira a dirigir los destinos nacionales, para según él, poner nuestro país en el carril correcto para resolver los grandes problemas que aquejan a nuestro pueblo.  ¡Válgame Dios! 

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7 – La cuestión es, que toda esa oposición perversa y descarada, al unísono, como si estuvieran previamente concertados, están propalando que no hay ningún cambio con el gobierno del PRM.  Uno y otros aspirantes a presidentes dicen que ganarán el poder para propiciar un cambio real, porque el cambio ofrecido por Luis al país ha sido una falsa. En cambio, los gobiernos de ellos fueron de pureza, honradez y entrega. 

8 – Estas canalladas la destruyo con los razonamientos siguientes:                          Cambiar un país jamás podrá ser la ejecutoria de un solo hombre, sino de todos los entes que conforman una nación y en nuestra democracia, ello depende principalmente del grado de institucionalización de los tres órganos del Estado, es decir, el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Poder Legislativo. Entran en esta ecuación política el pueblo llano, las élites que integran la llamada sociedad civil, los miembros de las instituciones civiles, militares y policiales.  En todas estas estructuras sociales son determinantes la calidad moral de clase política y el rol de la clase empresarial e instituciones religiosas. 

9 – Transformar un país requiere de las virtudes humanas de los hombres y mujeres de la patria, aunado al trabajo que construye y dignifica.  En todo caso, la educación del pueblo es determinante en la realización de los cambios necesarios para que nuestro país salga del subdesarrollo, lo que sumado a la honradez y eficiencia de un sistema de justicia, y el amor que profesaren por su tierra y a sus congéneres los dueños de los medios de producción, todo en conjunto, darán los frutos de progreso y justicia social deseados. 

10 – Pero sucede, que los diferentes órganos del Estado y demás instituciones de éste, han sido corrompidos hasta las entrañas por casi todos gobiernos que hemos tenido; pero en los mandatos de Leonel y Danilo esa corrupción fue algo espantosamente espeluznante.  Un país sin instituciones sólidas, jamás podrá salir del atraso social y económico ni alcanzar la justicia social; por ello, el caos y la delincuencia se ha adueñado de nuestro país, debido a que los poderes fácticos son islas de poder atropellante y abusivo de los más débiles.    

11 – ¿Como puede un solo hombre, lograr un cambio propuesto, en este caso el presidente Luis Abinader haciéndole frente a estos poderes que lo controlan y dominan todo?, pero que también son insensibles, codiciosos e imperturbables antes las miserias y tragedias de sus conciudadanos. 

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12 – Para ver esta realidad, solo hay que razonar si con personas como el flamante gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu el país puede contar para realizar un cambio. Este hombre gana 83 mil pesos diarios más otros privilegios, mientras un obrero del campo gana 500 pesos por día si es dominicano y 300 si es haitiano. Además, Albizu se ha autoliquidado varias veces. La última vez que lo hizo fue con 60 millones de pesos, y se sabe que tiene otras entradas millonarias con negocios que hace por debajo de la mesa y por servicios especiales que presta a la clase oligárquica a la que sirve. 

13 – En el viaje que hice recientemente a nuestra RD, fui a una finca lechera en Monte Plata.  Allí pude evidenciar como un obrero dominicano que ordeña 30 vacas, tiene que levantarse a las dos de la mañana cada día para iniciar su trabajo de semiesclavo, puesto que su labor comprende todo el día, los siete días de la semana, todo el año. Para el no hay sábado ni domingo, ni días feriados.   

14 – A este ordeñador, que se desenvuelve entre heces, lluvia, moscas, mosquitos, malos olores, y arduo trabajo bajo un sol ardiente, su millonario patrón solo se le paga seis mil pesos por quincena, es decir 400 pesos diarios. Este obrero mal vive con su mujer y tres niñitas en una casita mugrosa que es un horno.  No sé cómo ellos pueden conciliar el sueño en ese ambiente asfixiante. Las tres niñitas están raquíticas y vestidas de harapos. 

15 – Con ese salario de 400 pesos por día, en un país donde la canasta familiar es más de 1,333 pesos por día, una familia no puede salir adelante sino morir en la miseria y sin poder educarse. Con esos bajos salarios, además de crear hambre, miseria y delincuencia a nivel nacional, se distorsiona la economía del país, puesto que lógicamente, con ese bajo emolumento un obrero jamás podrá pagar el agua, ni la electricidad ni puede costear la educación y la salud para sus hijos, ni la propia de él y su mujer.   

16 – Por contraste, Héctor Valdez Albizu gana 83 pesos diarios, una monstruosidad, frente a lo que devenga el ordeñador aludido que produce alimentos para la sociedad, bajo condiciones infrahumanas.  La iniquidad salta a la vista.  Por tal razón, con hombres como Héctor Valdez Albizu, el país no puede contar para realizar cambios, porque a Albizu no le importa las calamidades de los pobres, sino su bienestar personal y de la clase a la que él le sirve. Albizu, no tiene vocación de servicio para con su pueblo.  

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17 – El país no cambiará mientras haya ciudadanos que acepten el privilegio obsceno de disfrutar como Leonardo Matos Berrido con una pensión de casi un millón de pesos mensuales, y lo peor, es que el Estado permita esa atrocidad.

 El país no cambiará con ex gobernantes y ex funcionarios que reciben pensiones que ni se la merecen ni la necesitan. Son los casos actuales de Hipólito, Danilo y Leonel. 

 18 – El país no cambiará con dirigentes con poder cuya política económica para el pueblo es el “boroneo” y que sin ambages aboga públicamente por impunidad privilegiadas a los expresidentes y funcionarios que se enriquecieron robando descaradamente lo que es del pueblo.  El país no cambiará con una clase empresarial que se solaza enriqueciéndose explotando al que le produce la riqueza que le permite una vida de mansiones, fincas, yates, viajes y cuentas millonarias en los bancos, mientras sus obreros viven en chozas, en la miseria, subsistiendo con sus hijos prácticamente a base de comer arroz con sal. 

19 – El país no cambiará, mientras aun tengan vigencia y poder en nuestra patria, políticos como Leonel, Danilo, Hipólito, Miguel Vargas, Abel Martínez y toda esa plaga de dirigentes peledeista y de otras parcelas políticas que van al gobierno, no a servirle al pueblo, sino a lucrarse del Estado. 

20 – El país no cambiará mientras los guardias y policías no reciban un salario que les permita costearse la vida dignamente.  Es imposible evitar el “macuteo” y no cobrar peaje en la frontera cuando solo se gana 13 mil pesos mensuales.   

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21 – El país no cambiará mientras las iglesias estén profesando doctrinas, dogmas, credos e ideologías medievales que embrutecen a las masas y mientras prosigan medrando a la sombra del poder y siendo cómplices de las élites que se han repartido el país solo para ellos.    

El país no cambiará mientras tengamos una prensa mercenaria y haya un pueblo iletrado y vicioso que no sabe de deberes y derechos y que a propósito es mantenido en la ignorancia y la pobreza.  Tampoco habrá cambio con la vigencia de unos dizques intelectuales entregados a una vida de concupiscencia financiada por la compra de su conciencia.   

En el país no habrá cambios mientras tengamos un Congreso Nacional repleto de dueños de bancas de apuestas y de individuos financiados por el narcotráfico o que respondan a los intereses de la oligarquía que solo piensa en hacer mas dinero a costa de lo que sea. 

A modo de conclusión

A – Los considerandos a tener en cuenta para generar en nuestro país un cambio verdadero son tantos, que son imposibles de codificar en un artículo. No obstante, con lo expuesto queda claro que el cambio de un desastre de país que dejó el PLD no es fácil conjurarlo para establecer una verdadera democracia.  Esta obra monumental no lo puede lograr un solo hombre, en nuestro caso, el presidente Luis Abinader.  El cambio deseado solo puede ser posible con el consenso y buena voluntad de todas las fuerzas vivas del país. 

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B – Entonces, vistos los considerandos anteriores podemos llegar a la conclusión, que para en nuestra RD iniciar los cambios con los cuales se pueda construir una democracia verdadera, tenemos que emplearnos a fondo para tener un Congreso Nacional y un sistema de justicia que responda a los intereses de un pueblo que necesita educación, justicia social y leyes duras, que aplicadas con todo rigor refrenen las inconductas que en nuestra nación ya han hecho metástasis en el pueblo llano y en sus élites políticas, empresariales y religiosas.                      

 C – Para más, nuestro pueblo necesita de una clase política los guie hacia la tierra prometida. También, nuestro pueblo requiere de una clase empresarial que en vez de explotarlo con salarios de hambre participe en un proyecto de nación. Nuestro pueblo urge de iglesias que dejen de embrutecerlo. Cuando esas condiciones se den, entonces un hombre bien intencionado con nuestro presidente Luis Abinader podrá hacer los reales cambios que el país necesita para construir las bases sobre las cuales sustentar una democracia verdadera, porque como reza el encabezado de este artículo, un cambio político no puede realizarlo una sola persona. La democracia con justicia social, progreso y paz, es una obra pendiente de todos los dominicanos.   

A nuestro pueblo y a mis lectores, les dejo la palabra…

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