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Economía

Oposición, gobierno y economía

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Entrada oficialmente la pandemia Covid-19 al territorio dominicano, 19 de marzo 2020, el gobierno de turno, batiéndose en su ocaso, ante precariedades financieras y económicas, causadas por su mala gestión administrativa, no sabía qué hacer en ese momento, deseando casi implícitamente, dejar el poder raudo y veloz.

Llegan las elecciones municipales, luego las presidenciales y congresuales del año 2020 y, es precisamente cuando las nuevas autoridades  gubernamentales del Partido Revolucionario Moderno, encabezada por el presidente, Luis Rodolfo Abinader Corona.

A partir del 16 de agosto de 2020, el nuevo gobierno con valentía y gallardía,  enfrenta sin escatimar esfuerzos, los entuertos financieros y económicos, dejados como herencia, por las pasadas autoridades y, los azotes crudos de una pandemia inclemente, sin precedentes históricos.

La pandemia ha dejado retrocesos en el desarrollo y revés en la pobreza extrema y, en reducir la desigualdad.

Conforme el Banco Mundial, la pandemia, Covid-19, aceleró la pobreza extrema, la cual aumentó en el año 2020, por primera vez en más de 20 años, en alrededor 100 millones de personas.

Ante la pandemia, el nuevo gobierno dominicano se propuso vacunar la mayor cantidad de dominicanos, con lo que logró reactivar la economía, pues como se sabe, solo disminuyendo los efectos del contagio de una enfermedad, se recuperan las actividades productivas, comerciales y de servicios.

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El nuevo gobierno, actuó con eficiencia en apoyar a los pobres, producir nuevos empleos y recuperar todo el aparato productivo en tiempo record de manera resiliente e incluyente.

Durante el pico de la pandemia, hubo una pérdida significativa de los ingresos, siendo esta variable el indicador más elocuente de la desigualdad en la recuperación económica de las personas.

Si bien las personas de todos los grupos de ingreso sufrieron pérdidas durante la pandemia, el 20% más pobre experimentó la caída más pronunciada.

Otra secuela de la pandemia, durante los primeros 12 meses de gobierno de las nuevas autoridades, fue la disminución del comercio. Se sostiene que existe una estrecha relación entre el comercio y la reducción de la pobreza.

Durante el punto más alto de la peste, se incrementaron los niveles de la deuda pública.

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Con la pandemia, las cargas de la deuda aumentaron como resultado de la caída de los ingresos fiscales. El nuevo gobierno de la República Dominicana, siendo precavido, no retira brusca ni prematuramente el apoyo fiscal y monetario y, aumenta la eficiencia del gasto público, al tiempo de mantener la sostenibilidad de la deuda, dando lugar a la estabilización de la inflación, baja la tasa de cambio con lo que aprecia la unidad monetaria dominicana y  mejora significativamente la industria del turismo.

No es un secreto, que tal como señala el Banco Mundial, la carga de la deuda se hará sentir tiempo después de que desaparezca el virus, cuando aumenten los costos del servicio de la deuda, desacelerando la recuperación y dificultando los esfuerzos para enfrentar otros desafíos del desarrollo, incluido el cambio climático.

Uno de los impactos devastadores del Covid-19 en los pobres y vulnerables, se puede ver en el campo de la educación.

Los altos precios de la energía impulsan el aumento de los costos de otros productos básicos, contrarrestando estos aumentos los subsidios que cada semana el gobierno asigna.

Otro aspecto que trajo como secuela el virus es la crisis climática ya que produce pobreza y emigración hacia otras latitudes.

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Mientras los impactos negativos, producto del Covid-19 y el conflicto bélico entre Rusia-Ucrania, que se producen sobre la economía, la oposición política del país, abraza las esperanzas de que las ejecutorias económicas y fiscales del gobierno no surtan los efectos positivos deseados, acentuando sus críticas sobre el gobierno.

Pero nada de lo que plantea la oposición es demostrable, mientras las autoridades gubernamentales siguen paso a paso cumpliendo exitosamente con la reducción de los efectos de la pandemia a favor de la población.

A pesar de que el discurso de la oposición no convence y, los días se le acortan para esgrimir nuevos argumentos contra el gobierno que puedan calar en la población, con miras a las elecciones del 2024, ésta a pesar de su fracaso, no deja de apostar al fracaso de todo cuanto realiza el gobierno del presidente, Luis Rodolfo Abinader Corona, quien se posiciona cómodamente para ganar las próximas elecciones de mayo de 2024.

Felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

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