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Política

Más duartianos que Duarte

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Claudio Acosta, jefe de redacción en horario vespertino

Más duartianos que Duarte.- Dicen que más vale tarde que nunca, lo que también aplica al mural que desde el 2014 honra la memoria de Juan Pablo Duarte en el Parque Central de Pedernales sin que nadie se haya quejado u ofendido con la versión naif que plasmó el artista, probablemente para armonizar con un entorno frecuentado por niños y niñas. Hasta que el presidente del Instituto Duartiano, el doctor Wilson Gómez Ramírez, cayó en la cuenta de que los rasgos deformados del patricio constituyen una “profanación” violatoria de los artículos 6 y 7 de la Ley 127-01 que otorgó personería jurídica a la entidad, y que es sancionada con la pena de seis días a un mes de prisión y multa del ochenta por ciento de un salario mínimo del sector público.

Tan grande fue el alboroto mediático del Instituto Duartiano que el director de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, se sintió obligado a intervenir ofreciendo una declaración pública, que desde luego fue para condenar la “profanación” y urgir a las autoridades de Pedernales a corregir cuanto antes el agravio. Luego de tantas presiones sus autoridades no tuvieron más remedio que corregir las distorsiones físicas en el rostro de Duarte, para lo cual se ofreció, de manera voluntaria y completamente gratis, el muralista pedernalense José Luis Castilo, con lo que se espera quede complacido el Instituto Duartiano, su presidente y los patriotas que le hicieron el coro. ¡Y resuelto el problema!.

Eso pone punto final al culebrón que durante varios días ocupó la atención de los periódicos, pero antes de irme debo decir que ojalá todos los problemas que tiene Pedernales, si es que ese realmente lo era, se resuelvan tan fácil y rápido o llamen tanto la atención en la Capital como el mural con el que quiso honrar, sin ánimo de molestar y muchos menos de profanar su imagen, a Juan Pablo Duarte. Que nunca se hubiera ofendido ni sentido agraviado, me atrevo a asegurarlo, porque una pintura que parece hecha por niño de doce años no le hizo honor a sus rasgos fisonómicos.

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