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El codiciado Tiro Blanco de Samaná: opacidad y privilegios en una contratación pública

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Por: Catalina Olea Salazar

Samanenses Empoderados, Samaná, República Dominicana

Me resultó curioso encontrar hoy que la página web de Autoridad Portuaria Dominicana tiene un mensaje que dice: “Usa tu Voz para Mejorar la Administración Pública”, y expreso esto porque en Samaná no es eso lo que ellos están haciendo con una zona denominada El Tiro Blanco que tiene una extensión aproximada de 95,000 metros cuadrados ubicada en el litoral del Malecón, lo cual tiene cierto parecido con un proyecto que presentaron en el Distrito Nacional denominado Isla Artificial, hace algunos años ya. Hoy, en Samaná se habla de un proyecto en ese lugar denominado El Tiro Blanco – para el cual pretenden traer pasado mañana, jueves 21 de julio de 2022, al Presidente de la República a dar el primer picazo, según rumores-, pero en las condiciones actuales que explicaré brevemente de forma general, el citado proyecto no representa el desarrollo de Samaná y estoy segura que Luis Abinader así lo entenderá, cuando sepa que el mismo se está encaminando de espaldas a todas las disposiciones constitucionales. y legales nacionales e internacionales resultantes de acuerdos y tratados multilaterales, sobre consulta pública previa a la ciudadanía que es la verdadera y real propietaria de los bienes comunes y de uso público, sobre participación ciudadana; sobre el cumplimiento de los deberes de los funcionarios públicos de rendición de cuentas, de transparencia y acceso a la información pública; llamados a concurso público, garantía de libre competencia de todas las empresas que quieran participar presentando su propuesta como posible solución a una necesidad colectiva y estudios previos de mercado sobre factibilidad y precio, así como necesariamente los estudios de impacto ambiental requeridos, todos hechos por organismos y entidades imparciales y con capacidad científica para ello, porque ya hoy en la era de la información no hay espacio para las improvisaciones y los impulsos, pero que además ese tipo de acciones no constituyen el bastión enarbolado por un Gobierno del Cambio, como se autodenominaron en la época de campaña electoral. Es oportuno resaltar, a propósito del mensaje de Autoridad Portuaria, que la Administración Pública se mejora eliminando las malas prٞácticas -en las contrataciones públicas y en los procesos de toma de decisiones-, que arrastramos del imperialismo, del colonialismo, del caciquismo y de la dictadura, como son el secretismo, la búsqueda de ventajas e intereses particulares y de grupitos, la asignación de privilegios y exclusividades a una empresa determinada con una contratación pública sin un proceso previo de concurso y evaluación de diversas alternativas, lo que representa en definitiva, la mutilación de la dignidad humana y los derechos que resultan de ella como esencia del ser humano, cuyo fin último es la libertad, pero una libertad para hacer el bien y crear bienestar colectivo es, no libertinaje ni exclusiones. Sólo es posible erradicar esas malas prácticas si tomamos conciencia de que el papel que juegan los funcionarios públicos electos y nombrados es de representantes del pueblo, de servidores públicos y que, como tales, la representación que ellos detentan deben ejecutarla a partir del respeto de cada uno de los integrantes de ese pueblo a quien representan, y eso empieza por consultarle previamente antes de actuar o no actuar, no es a posteriori que deben comunicarlo, no es anulando al representado que se representa, ni sustituyéndolo, ni decidiendo por él sin su permiso, considerándolo con ello cual si fuera un enajenado mental sin capacidad para producir ideas ni decidir, no , no es así ni seguirá siendo así. El jefe es el pueblo, no a la inversa. Es que por desconocimiento de la esencia de los conceptos y principios que rigen la democracia, que es el sistema de gobierno por cuyo fortalecimiento y consolidación debemos luchar todos, existe una cultura arraigada de que los jefes y los que tienen más información, conocimiento, mejores ideas y acceso a oportunidades son los funcionarios públicos y políticos, y ESO NO ES ASÍ, YA BASTA. Cada vez más, el pueblo de Samaná va haciendo conciencia de sus derechos y deberes. Los funcionarios públicos de Samaná como parte del pueblo de Samaná deben hacer lo mismo y dejarse permear de esta nueva cultura, que es la que verdaderamente representa y nos lleva al progreso y desarrollo sostenible, aquella que además de lo expuesto piensa en las futuras generaciones y protege el ambiente y los recursos naturales. Nunca habrá progreso ni desarrollo sobre la base de una relación avasallante en la cual sólo gana el empresario e inversionista que se lucra a partir de un bien común, porque no está fundada en cláusulas ganar-ganar. Un proyecto sustentado solamente en la superficialidad de lo estético (de lo bonito, que es relativo porque depende de lo que usted conozca como tal y el alcance de sus expectativas), ESO NO ES DESARROLLO, el progreso va de la mano del respeto del pueblo, de tomar en cuenta al pueblo, de incluir todos los sectores del pueblo en el seno y esencia de todo proyecto, de que sea el eje central y fundamental, no el residuo. Para eso se requiere planificación, estudios de mercado y otros que toda empresa organizada realiza antes de invertir o lanzar un nuevo producto de consumo, por ejemplo. Aquí en Samaná, tenemos un Puerto en Arroyo Barril, por citar un caso, al cual llegaban cruceros hace varios años, y de repente ya no llegaron más, sino que cuando regresaron lo hicieron quedándose en alta mar para que los turistas se desmonten a través de pequeños barcos o tenders, lo cual ocasiona que la mayoría de ellos decida no bajar al pueblo y, por tanto, el pueblo no se beneficia del consumo de tal turismo. Entonces, por qué no toman esto en cuenta, antes de continuar proponiendo que se mantenga ese método de recibir los cruceros y sus turistas, por qué no se reabre el Puerto en Arroyo Barril para que lleguen los cruceros directamente ahí y así los turistas se motiven y se desmonten, pues ya no correrán el riesgo que conlleva subir y bajar de un barco a otro. Eso optimiza y ahorra dinero del Estado que es el dinero del pueblo, el dinero nuestro. El Estado somos nosotros, el pueblo, no el Poder Ejecutivo, no el Poder Legislativo ni el Poder Judicial. El Estado no es el Presidente de la República, tampoco Autoridad Portuaria ni ningún Ministerio. APOYAMOS Y APOYAREMOS TODO PROYECTO CON INTENCIÓN REAL Y VERDADERA DE AYUDARNOS A DESARROLLAR COMO COLECTIVO, pero este proyecto en el Tiro Blanco no representa el desarrollo ni los intereses colectivos del pueblo de Samaná porque ha sido concebido irrespetando al pueblo, su derecho de propiedad sobre lo público y demás derechos humanos, a espaldas del pueblo, sin participación del pueblo, sin información previa y oportuna al pueblo, pero además sin su consentimiento de consenso, otorgando exclusividad a una compañía privada para su implementación y lucro total y absoluto, en detrimento de los distintos sectores de la economía samanense con incidencia directa e indirecta en un proyecto del tipo que se rumora se construiría ahí, y en perjuicio del pueblo en general, en definitiva . Por lo que hacemos un llamado al presidente Luis Abinader, a repensar su venida a Samaná a dar un primer picazo para un proyecto concebido sobre la base del avasallamiento, la desinformación y la inobservancia de la normativa nacional e internacional ya indicada.